La familia árabe de los Abencerrajes fue muy influyente en Granada durante el siglo XV. Su rivalidad con la de los Cegríes, en constantes guerras civiles, fue decisiva en la caída del reino de Granada.
El semejante a sí mismo ironiza las mentiras de los personajes que ocultan la verdad para seducir, y ridiculiza la falta de verosimilitud de estos episodios amorosos.
Don Mendo, doña Ana, Beltrán y el Conde aparecen en otras obras de Ruiz de Alarcón como La prueba de las promesas, El examen de maridos, Las paredes oyen, Los pechos privilegiados, Ganar amigos y La verdad sospechosa.
Mientras Saulo iba a Damasco en persecución de los discípulos de Jesús, una voz le envolvió, cayó en tierra y oyó la voz de Jesús: Saulo, Saulo ¿por qué me persigues? Saulo preguntó: ¿Quién eres tú, Señor? Jesús le respondió: Yo soy Jesús a quien tú persigues.
Foi num lugar longínquo e imaginário, num tempo há muito passado, que uma criança presenciou a destruição da sua aldeia, e de tudo aquilo que conhecia, por um grupo de cavaleiros cheios de ódio. Única sobrevivente, cheia de medo, a menina fugiu para a floresta, sombria e inexplorada. Aí foi (...)
Lengalengas inéditas, para o público mais infantil repetir a cada verso após verso, quadra após quadra, para decorar e ensinar aos amigos na escola e nas horas de lazer.
Juan Lynch guarda celosamente un secreto. Es un asesino profesional. Vive en Barcelona, con las siete mujeres de su familia. Una de ellas, su hija Sabrina, consigue con artimañas deadolescente acompañarle a Jordania, ignorando los verdaderos motivos del aparente "viaje de negocios" de su padre. Es (...)
Esta novela es pura ficción científica, con una narrativa cuidadosa y reflexiva que hará que el lector se divierta y cuestione al mismo tiempo todo lo trascendente y lo que aparentemente no lo es.
Él quiere desenmascarar a la que creía una timadora.Ella se resiste a contarle su secreto. ¿Qué camino tomar cuando la pasión se interpone? ¿Se puede traicionar al corazón? Sabrina Klever nunca pensó que, cuando todo le había dado la espalda, el conde de Lancashire la salvaría. Tampoco imaginó (...)