Tercer volumen de la colección «Cuentos para entender el mundo». Para todos aquellos que siguen siendo niños aunque los adultos les obliguen a disimularlo. «Durante estos años los lectores me habéis dado tanto que me sentía en deuda con vosotros. Por eso he decidido yo también entregaros una parte (...)
El lector, a partir de la lectura del cuento, toma conciencia de que todos somos iguales, sea cuál sea la cultura de la que venimos. Y que, además, hay que respetar las tradiciones y las costumbres de cada uno.