Lejos han quedado los años de oro del playboy Alvin Benson. Cuando encuentran su cadáver con un tiro en la cabeza, le faltan el peluquín y los dientes postizos.
El escritor Mike Morrison llega a Grecia cuando se produce la invasión nazi. Enseguida se convierte en la presa de un complejo y peligroso juego de espionaje.
Lalo vive de la herencia que le dejaron sus padres. Eso le permite ser un escritor bohemio más o menos reconocido, fingir que trabaja en un periódico deportivo y alimentar su aburrimiento con tardes interminables en el bar Whisky Jazz tomando tragos anémicos.
André Devereaux, oficial de la inteligencia francesa, cae sobre un trozo de información que le pone en alerta sobre la inminente Crisis de los Misiles de Cuba.
El Chino es diferente. Lo saben los chicos con los que juega al fútbol en el patio del colegio. Lo sabe su abuelo. Lo saben todos. Pero él pertenece, pertenece a algún pasado común del cual se ha renegado.
Sir Philip Ramon se encierra en una habitación inexpugnable después de recibir la amenaza de los cuatro hombres justos. Por esta novela Edgar Wallace recibió el título de padre del thriller.