Christine Merrill
¡La única mujer capaz de hacerle arrepentirse!El honorable y para colmo atractivo Michael Poole, duque de Saint Aldric, se había ganado a pulso el apodo de El Santo . Pero la alta sociedad se habría estremecido si hubiera sabido la verdad. ¡Porque, lanzado al libertinaje, aquel santo se había (...)