Tellado, Corín
Mi marido y yo: “—Pues es interesante que un hombre así nos siga en silencio, en muda contemplación. —Te lo regalo. —Yo no le, gusto. Ya ves que ni siquiera me miró. ¿Y te fijaste? Es un hombre interesante, dentro de su misma vulgaridad. Nunca vi ojos más claros, ni semblante más serio. Es (...)