Carme Jiménez Huertas.
Se nos ha dicho que las lenguas romances derivan del latín y que son el resultado de la degeneración del latín vulgar. Su formación se explica a través de complicados procesos evolutivos. Sin embargo, ¿qué sucedería si las causas del cambio lingu¨ístico, atribuidas a influencias externas, pudieran (...)