SANDRA MARTON
Aquello era una proposición indecente...Savannah no tenía dinero y sabía que, si quería ayudar a su hermana enferma, tendría que ganar el gran premio del casino.Pero Sean O Connell siempre jugaba a ganar...La virginal Savannah no podía enfrentarse a Sean, así que no tardó en perderlo todo. Fue (...)